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Bonsái japonés
Jardín

El arte del bonsái es originario de China, de unos dos mil años de antigüedad. Pasó a Japón, hace aproximadamente setecientos años, donde ser perfeccionó y evolucionó.
Muchos de los especimenes más antiguos desaparecieron durante la Segunda Guerra Mundial.

El bonsái japonés no es una planta genéticamente empequeñecida, sino que el podado sistemático de tronco, y raíces, le confiere su diminuto tamaño. Cultivados con cuidado, los bonsáis sobreviven el mismo tiempo que un árbol de tamaño normal, pero su poda incorrecta, o cuidados insuficientes, provocarán su muerte.

Árboles bonsái japonés:

En general cualquier especie arbórea o arbustiva es pasible de cultivarse como bonsái japonés, pero los más apreciados son los que poseen naturalmente hojas pequeñas y resisten el cultivo en macetas. Por ejemplo: Acer (arce), Pinus (pino silvestre), Ulmus (olomo), Rohododendron (azalea), Ficus (higuera), Olea (olivo), Juniperus (enebro), etc.

Los bonsái se exponen en un tokonoma, con un cartel (kakemono), un arreglo floral (ikebana), o una planta de acento (kusamono), o una roca (suiseki)

Cuidados del bonsái:

Bonsái japonésEs mejor cultivarlos en el exterior durante todo el año. Las especies tropicales y subtropicales, se protegerán de las temperaturas bajas del invierno en un invernadero. Si se cultivan en el interior, deben permanecer alejados de fuentes de calor, y junto a una ventan muy luminosa, donde reciban sol directo solamente durante la época fría del invierno.

• Riego: cuando la superficie de la tierra comienza a secarse, es tiempo de regar. Se hace de forma abundante, hasta que salga por el drenaje. El riego dependerá de varios factores, por eso puede hacerse varias veces al día, en climas secos y calurosos, hasta salteado cada tres o más días, en climas húmedos y fríos.

Se riega con regadera de orificios finos para que forme una lluvia suave, y aporte más oxígeno, evitando degradar el sustrato. Se hace en dos etapas, primero se riega superficialmente de modo de humedecer la tierra apenas. Luego se riega a fondo, pero evitando el encharcamiento de la tierra.

Si es posible, utilizar agua de lluvia que es la natural. En caso de usar agua corriente, se recomienda dejarla reposar al menos 24hs, para que el cloro y otros químicos se evaporen o decanten. Las hojas sólo podrán pulverizarse si se ha aplicado previamente un tratamiento fungicida, de lo contrario, aparecerán hongos, en especial en los bonsáis cultivados en interiores.

• Abono: durante los períodos de crecimiento y formación de yemas, es indicado abonar. El abono apropiado es el orgánico sólido para bonsáis. De usarse fertilizantes químicos líquidos, hay que ceñirse a las instrucciones del fabricante, No deben abonarse plantas débiles o enfermas, ni durante los treinta días posteriores al trasplante o la poda.

Poda de bonsái japonés:

La poda del bonsái puede ser de dos clases, de mantenimiento, y de formación. Poda de formación o drástica: es una poda exhaustiva que sirve para darle la forma deseada al bonsái japonés. La más extrema es la destinada a los ejemplares en escoba: se corta el tronco con una navaja en bisel o de forma cóncava, para que los gajos que surjan, lo hagan desde el mismo punto. Para que las ramas se dirijan hacia arriba, se rodea con un cartón el tronco. Poda de mantenimiento: sirve para acentuar o mantener las formas del bonsái. Se comienza cuando las ramitas tienen siete u ocho pares de hojas, cortando por encima de los segundos o terceros pares de hojas. Deben retirarse las hojas amarillas y los brotes del tronco.

Trasplante:

Cada dos o tres años, cuando la tierra se agota, es necesario trasplantar el bonsái. En esa ocasión, se hace un recorte de parte de las raíces, y se podan las ramas en proporción similar. El trasplante suele hacerse a comienzo de la primavera, cuando las yemas están hinchadas, pero los brotes no se han abierto, cortando de una a dos terceras partes de las raíces, en ocasiones, esto no es necesario. Es una operación delicada, que debe realizar alguien experimentado, o dejarla en manos de un profesional.

El volumen de raíces que dejemos, debe superar en una tercera parte al de copa que mantengamos.

Musgo:

Es una parte decorativa opcional, que mantiene la humedad de la tierra durante la época seca, y le da un hermoso aspecto visual. De todos modos, no puede cubrir más del 50% de la tierra, para que as raíces puedan respirar, y podamos monitorear la situación del sustrato para el riego correcto. El musgo jamás puede cubrir parte del tronco.

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